sábado, 25 de mayo de 2013

Música de cámara


"Música de Cámara" es una poderosa historia de amor en la Barcelona de los años 50 entre dos jóvenes que pertenecen no sólo a mundos distintos, sino contrarios; una historia que va más allá de todas aquellas dificultades inherentes a aquellas personas que empiezan a vivir juntas y encima tienen diferencia de ideas. Y es también la historia del reencuentro entre los dos amantes, en el otoño de 1984, durante una larga noche en la que se adentran en una turbadora y lúcida reflexión sobre los años transcurridos. 

Al tiempo, "Música de Cámara" es el relato de las experiencias y de la memoria de la escritora Rosa Regás. Como si fuese un concierto de música de cámara, unas pocas voces, con sus ritmos y cadencias, hacen avanzar la historia y aportan su testimonio de unos tiempos convulsos, vividos por la autora, en los que el punto de vista podía marcar para siempre la vida de una persona. Por eso, el exilio, la posguerra, la división de clases, el sometimiento de la mujer o la presencia de la religión en la vida privada quedan reflejados en este "concierto" de música de cámara. 

Además, "Música de Cámara", la novela por la que Rosa Regás ha sido distinguida con el prestigioso premio Biblioteca Breve 2013 de Seix Barral, es también la oportunidad del reencuentro de la autora con el público de Castellón, ya que se cumplen justo ahora diez años de la primera ocasión en que la Fundación Caja Castellón la invitó al Edificio Hucha, también en el ciclo de charlas-coloquio “Condición Literal”. 

La edad no ha quitado energía a Rosa Regàs, una mujer de múltiples vocaciones a la que le ha tocado vivir en tiempos de cambio y de gran aceleración, pero que sigue siendo contundente siempre con sus opiniones comprometidas y críticas. Fue niña de la guerra, conoció la angustia del exilio y el dolor de vivir con unos padres semi-ausentes pues estos se habían separado en los años decisivos de la infancia. Tras un matrimonio temprano se licenció en Filosofía y trabajó en Seix Barral antes de fundar su editorial La Gaya Ciencia en los convulsos años 70, un proyecto personal que dejó atrás para colaborar con la ONU como traductora al que seguirían la dirección de proyectos culturales como el Ateneo Americano de la Casa de América o la Biblioteca Nacional. 

Empezó su trayectoria literaria en 1988 con Ginebra, un ensayo sobre la capital calvinista del lago Leman y sus peculiares habitantes. Publicó su primera novela, Memorias de Almator, en 1991. Sus siguientes novelas que ganaron los premios Nadal (1994), Ciudad de Barcelona (1999) y Planeta (2001) son la evidencia de una mujer que ha vivido en la intensidad y que escribe por la imperiosa necesidad de contar una historia que se pueda compartir y que sea la proyección del ansia humana por crear un mundo diferente al que se habita.

Es lo que podremos descubrir la tarde del próximo miércoles, 29 de mayo, a las 19:30 horas, la Fundación Caja Castellón, que nos brinda en el Salón de Actos del Edificio Hucha una nueva oportunidad de escuchar a Rosa Regás, una gran escritora tardía, que se estrenó cuando ya pasaba de los cincuenta años, que sigue luchando con intensidad por expresar lo que siente y lo que le dicta su portentosa imaginación. Una mujer que, además, no deja nunca indiferentes a sus interlocutores.

sábado, 18 de mayo de 2013

La última oportunidad para ponerse en forma


Está claro que el deseo de mantenernos en forma está en la mente de todos nosotros. Además es fácil hacerlo, y no resulta nada caro. Tan sólo hay que bajar de casa al parque, donde gratuitamente y sin tener que apuntarse a ningún sitio, podemos empezar a hacer deporte con aparatos que nos permitirán practicar todo tipo de ejercicios a nuestra disposición. Por no contar la ruta del colesterol, una auténtica ruta saludable de casi cuatro kilómetros a disposición de todos los castellonenses que va desde la basílica del Lledó hasta la avenida de Almassora con todo tipo de facilidades para hacer footing, ir en bicicleta, en patines o caminando, solos o acompañados; y circule por donde circule hay fuentes, señalizaciones de los metros recorridos y postes con consejos cardiosaludables, zonas de sol y de sombra. Además, si uno quiere optar por la bicicleta, puede hacerlo con la suya propia o con las miles que hay distribuidas por toda la ciudad a su disposición. Pero es que por si fuera poco, podemos ir a la piscina, a la playa, a infinidad de gimnasios... Y por si no tuviésemos excusa, todos conocemos cuáles son los hábitos alimenticios saludables... Es difícil encontrar a alguien que no tenga claro qué es y qué no es “comida basura”. 

Es cierto, desde luego. No lo vamos a negar. Nos hemos pasado el año cultivándonos con literatura, el cine y la música, pero hemos dejado de cultivar el cuerpo. Por eso cuando llegada esta época es el momento de la socorrida excusa de que todo ha sido por culpa de las prisas, del estrés, de la falta de tiempo y, por supuesto, de los malos hábitos que han dominado todo nuestro invierno. Y la factura que debemos pagar por ello es evidente. Una doble factura, pues afecta tanto a nuestra salud como a nuestro aspecto. De ahí que el deseo de un milagro rápido, fácil y fulminante sea nuestro objetivo antes de que llegue el mes de junio. 

¿Es posible?. El entrenador castellonense Juan Rallo nos recuerda que conservar la salud y cuidarse no es una afición, es una responsabilidad. Nadie mejor que él para ser tan rotundo en esta afirmación. Juan Rallo pasó de jugar al tenis en Castellón a colaborar en la revista “Men's Health”, para cuyas portadas logró el reto de poner en forma a los conocidos presentadores de televisión Pablo Motos o Christian Gálvez en tan solo cuatro meses, lo que hizo de él un referente en el mundo del entrenamiento y el fitness. El éxito conseguido le animó a trasladar sus sistemas de entrenamiento al público en general, lo que supuso una revolución en el mundo de la salud y del entrenamiento personal. 

Rallo es el creador del método de entrenamiento que lleva su nombre. Construido para sacar el máximo rendimiento a partir de la premisa “entrenar es mejorar”, consiste en planificar el entrenamiento de una manera personal y adaptada completamente a cada individuo, de modo que éste pueda recorrer el camino más corto entre sus condiciones físicas iniciales y la consecución de los objetivos marcados, desde adelgazar hasta ponerse en forma. Con estas acciones, Juan Rallo ha demostrado que cualquiera de nosotros, bien asesorado, es capaz de mejorar drásticamente, en poco tiempo y sin que ello suponga perjuicio alguno, sino todo lo contrario, a su salud, su estado físico y su calidad de vida.

Por supuesto, afirma Juan Rallo, no hay milagro alguno para logar el objetivo de mantenernos en forma. Él mismo entrena duro y a las sesiones de gimnasio añade también una alimentación sana y equilibrada y un replanteamiento de todos los hábitos de la vida. Pero añade que, como en todas las cosas de la vida, sólo es necesario tener una cosa clara: de dónde partimos, y adonde queremos ir. De momento la Fundación Caja Castellón nos propone una cita a la que poder ir, será el próximo miércoles, 22 de mayo, a las 19,30 horas, en el Salón de Actos del Edificio Hucha de la mano de Juan Rallo que vuelve a Castellón para presentar su último libro Ponerse en forma para Dummies. Una oportunidad de salida para los que quieran ponerse en forma.


lunes, 13 de mayo de 2013

A Hawk & A Hacksaw en "Los Sonidos de la Biodiversidad"


La Fundación Caja Castellón, en colaboración con SONS, invita a A Hawk & A Hacksaw a “Los Sonidos de la Biodiversidad”, el ciclo de conciertos que nos ofrece la oportunidad de disfrutar de actuaciones de importantes artistas de la World Music y otras músicas inspiradas en el sustrato tradicional. Será el próximo jueves, 16 de mayo, a las 20:00 horas, en el Casino Antiguo de Castellón. 

A Hawk & A Hacksaw es un dúo compuesto por la violinista Heather Trost y el percusionista Jeremy Barnes (miembro original de los míticos Neutral Milk Hotel). Bajo un impronunciable nombre inspirado en el Don Quijote de Cervantes y en el patrón rítmico balcánico Aksak, el dúo firma composiciones imbuidas de las vibrantes músicas de Europa Central con una actitud más aperturista que dogmática. Y así, lejos de limitarse a un acercamiento superficial van al tuétano de la tradición. 

Tras residir en Hungría, convivir con una gran variedad de selectos músicos locales, y grabar junto a la orquesta de metales rumana Fanfare Ciocarlia o la húngara The Hun Hangar Ensemble llegan la capital de la Plana con su repertorio básicamente instrumental, pero aderezado por voces, sonidos animales y del folclor gitano, entre otros. En Castellón presentará temas originales, junto a canciones tradicionales rumanas, ucranianas y húngaras, reinventadas y arregladas con la inspiración de la legendaria película de 1964 Shadows of Forgotten Ancestors del cineasta ruso Sergey Paradjanov

La formación folk de Albuquerque ha evolucionado desde su primer disco, grabado de forma artesanal destacándose percusiones, trompetas, piano, acordeón, campanas y extrañamente patos, pájaros, cigarras, gallos y otros invitados más… Su segundo disco, Darkness at noon, se carga más con influencias gitanas, jazz, y incluso hasta mariachis. De esto se desprende un disco alocado y sobretodo divertido. Y, ya para su tercer disco se reúne con Fanfare Ciocarlia permitiendo imprimirle al disco un acercamiento más fidedigno al folclor rumano, destacando ya esta producción de las anteriores por un mayor protagonismo vocal y la potencia de los vientos.

En su haber está también ser los descubridores y padrinos de los ahora ilustres Beirut, pero también debemos reconocer su impactante y divertido directo, una discografía tan extensa como recomendable, o proyectos como la ya citada banda sonora para la película "Los Corceles de Fuego", del director ucraniano Sergei Paradjanov, que interpretaron en directo en 2012, y que ahora ha evolucionado en un esperado disco doble, el sexto de su trayectoria artística, You have already gone to the other world, publicado recientemente.





domingo, 12 de mayo de 2013

Un été merveilleux


Sería más o menos por esta época del año. Una mañana el profesor de francés, en un receso de la clase, nos comentó que un profesor de un instituto de París, amigo suyo, se había puesto en contacto con él porque tenía una alumna de español interesada en realizar un intercambio durante el verano. Por eso, quería saber si había alguien que estuviese interesado en cartearse con ella para ir presentándonos con el objetivo de conocerse personalmente durante el verano. 

Inmediatamente levanté el brazo. ¡Yo, yo, yo!, quería que quedase bien claro que la idea me parecía fantástica, porque pensaba que habría muchos interesados. Pero, para mi sorpresa, nadie más lo levantó. Así que mi profesor, al ver que era el único candidato, me dio la dirección y aquella misma tarde, diccionario en mano, le escribí una carta a aquella estudiante desconocida. Le contaba quién era, cuáles eran mis aficiones y cómo era mi día a día. Todo ello con la idea de presentarle a una parisina cómo era la vida de un estudiante adolescente de un pequeño, pero pretendidamente fascinante e interesante pueblo de España. 

Intercambié un par de cartas con Sophie. Yo le escribía en francés, el poco francés que había aprendido en el instituto y ella hacía lo mismo, solo que en español. Y un par de semanas después recibí una carta donde me decía ya el día y la hora a la que llegaba su tren a Castellón. Muertos de impaciencia acudimos toda la familia a recibirla con nuestras mejores sonrisas. 

Tras un mes juntos en España llegó el momento de pasar la segunda parte del intercambio en Francia. Era el turno de que conociese a la familia de Sophie. Para ella era el viaje de regreso a casa, pero para mí se iniciaba un viaje de descubrimiento. Aunque tenía 17 años era la primera vez que iba a subir a un tren y el regreso nuevamente a España sería la primera vez en la que viajaría solo, pero también era la primera vez que atravesaría una frontera, la primera vez que realizaba un gran viaje sin la protección familiar... Un viaje lleno de novedades que me permitió ser independiente y comprobar que el mundo era mucho más amplio y diverso que la realidad cotidiana de las cuatro calles y los amigos, familiares y vecinos de siempre entre los que había transcurrido hasta entonces mi vida. Porque ya no era el mismo que se había marchado tan solo treinta días antes. 

Estos días en la Fundación Caja Castellón se ultiman los preparativos de la colonia de verano Seidia en Benassal y es un incesante ir y venir de padres con las solicitudes de inscripción. Desde mi mesa veo pasar cada mañana a algunos niños poco convencidos ante la idea de pasar unos días fuera del protector entorno familiar; jóvenes a los que no les parece nada seductora la idea de pasar unos días en Benassal con gente desconocida de su misma edad, por mucha piscina que les digan que van a tener a su disposición. En ese momento no puedo evitar recordar los temores del inicio de mi verano de intercambio y sonrío para mi mismo, sabiendo que cuando este verano queden pocos días para que finalice la estancia en la colonia, algunos de estos jóvenes sentirán, como me pasó a mí, que está a punto de finalizar el que, probablemente, habrá sido el mejor verano de sus vidas.

sábado, 11 de mayo de 2013

Tienes talento: descubre cómo sacar lo mejor de ti mismo


El popular presentador de televisión Christian Gálvez viene el próximo martes a Castellón invitado por la Fundación Caja Castellón con un planteamiento muy claro: los genios reconocidos pueden ser raros, pero la genialidad reside dentro de cada uno de nosotros. Todos tenemos talentos, todos nacemos con más de uno, o los desarrollamos a lo largo de la vida. Algunos los localizamos enseguida, otros nos cuesta más, y otros, finalmente, surgen sin que nos lo esperemos. En cualquier caso, y en la mayoría de las ocasiones, está en nuestra mano poder desarrollarlos porque, como nos recuerda Christian, valemos mucho más de lo que pensamos. 

Ser talentoso no es algo que se pueda aprender. El talento es inherente a la conciencia humana. Del mismo modo que cada ser humano tiene dentro de sí la misma esencia de la conciencia, así la genialidad es un potencial que reside dentro de cada uno que tan solo espera que las circunstancias correctas le permitan que se exprese. 

Es probable que se confunda con demasiada facilidad talento y genialidad con fama. También es cierto que nos deslumbramos ante aquellas personas que la naturaleza ha dotado de un elevado coeficiente intelectual. Con ello olvidamos que la fama a veces es solo un reflejo, un destello, y que el coeficiente intelectual no es más que una medida. Lo importante es la perseverancia, el coraje y la concentración en los empeños de la vida. Solamente gracias a estos factores es como se alcanza la maestría. Son estos parámetros, y no otros, los que representan a las personas que admiramos del mundo del arte, de la música, el diseño o la invención. Porque solo haciendo lo que a uno más le gusta hacer, y de la mejor manera que pueda hacerlo, es como se logra la genialidad. 

Nadie mejor que Christian Gálvez que conduce los programas 'Pasapalabra' y 'Tú sí que vales', ambos reconocidos por su estrecha relación con la búsqueda del talento en todas sus variantes para demostrarlo. Empezó a estudiar magisterio pero nunca terminó la carrera. Tampoco estudió comunicación audiovisual, pero su propio talento le ha permitido alzarse con tres TPs de Oro, un Premio Ondas, un Premio Antena de Oro y un Premio Protagonistas. Nadie mejor pues que él para darnos las claves que nos permitan descubrir lo mejor de nosotros mismos y aprender a explotar y a canalizar el talento. 

Detrás de cada talento hay una vida, un sentimiento, un sueño, un deseo, un objetivo... Por eso, la tarde del próximo martes, 14 de mayo, a las 19,30 horas, Christian Gálvez con su último libro "Tienes talento: Descubre cómo sacar lo mejor de tí mismo de la mano de Leonardo da Vinci", nos invitará a sacar la mejor versión de nosotros mismos. Será en el Salón de Actos del Edificio Hucha de la Fundación Caja Castellón.

domingo, 5 de mayo de 2013

Bajo una estrella cruel


Hija de judíos acomodados, Heda Margolius Kovály vió como su mundo se venía abajo con la ocupación alemana de Checoslovaquia. En 1941 fue deportada al gueto de Lodz y luego a Auschwitz. En 1945 logró escaparse y regresar a Checoslovaquia donde padecería la dominación soviética. Su primer marido, nombrado en 1952 Secretario de Estado de Comercio Exterior, cayó en desgracia en una de las primeras purgas estalinistas y fue condenado a muerte acusado de alta traición. A partir de ese momento, Heda y su hijo, despreciados por el régimen comunista, sufrieron innumerables vejaciones llevando una vida precaria durante años. Solo vislumbraría la luz al final del túnel años después, con el sueño feliz de libertad aplastado que fue la Primavera de Praga en 1968.

En Bajo una estrella cruel, las memorias de Heda, publicadas en España por Libros del Asteroide, todo es sufrimiento. El miedo a morir a manos de los soldados alemanes o el terror vivido bajo el régimen estalinista invade el texto de una manera sofocante. Solo así podemos comprender sus palabras cuando afirma que mantenerse con vida es sencillo y natural, porque no requiere ninguna resolución particular; que tal vez no haya nada más difícil que esperar la muerte pasivamente cuando uno es víctima de la oscuridad de la naturaleza humana. Sin embargo, queda una reserva de fuerza en nuestro interior que descubrimos cuando sabemos que no hay posibilidad de escapar; una fuerza que surge de una fuente escondida a tal profundidad que no somos conscientes de su existencia, pero que siempre acude al rescate cuando la vida saca los colmillos y ataca.

El bien, remarca Heda, requiere un arduo trabajo, y únicamente es posible preservarlo con un esfuerzo incesante. Una vida tranquila y sencilla ni es normal ni se logra fácilmente. Para poder vivir y trabajar en paz, criar hijos y disfrutar de las pequeñas y grandes alegrías que ofrece la vida, no solo es necesario encontrar la pareja adecuada, escoger la ocupación adecuada y respetar las leyes del país y de la propia conciencia, sino, sobre todo, debe existir una sólida base social sobre la que construir dicha vida. Es necesario vivir en un sistema social con cuyos principios fundamentales uno esté de acuerdo, bajo un gobierno en el que se pueda confiar. Por eso, insiste, no se puede construir una vida privada feliz en una sociedad corrupta, del mismo modo que no se puede construir una casa sobre el fango, ya que es imprescindible poner antes los cimientos.

A Heda, como a sus compatriotas, los horrores de la ocupación alemana de Checoslovaquia y la guerra trastornaron todo lo que creían saber de la vida. Los checos dejaron de ser ciudadanos, ni siquiera humanos. Su valor, que no es más que la capacidad de conquistar el propio miedo, se hundió bajo el peso del totalitarismo en el que el Estado pensaba por todos. En esa circunstancia, afirma Heda, la verdad siempre sale perdiendo. Únicamente prevalece cuando la gente es lo bastante fuerte como para defenderla. Porque cuando el engranaje de una sociedad corrupta y enferma se pone en marcha, nadie queda a salvo. Ni víctimas, ni verdugos. 

Un relato valiente y extraordinario de una experiencia terrible cuya lectura conmociona.

sábado, 4 de mayo de 2013

Somos lo que los demás imaginan de nosotros


Mamoune, como mi abuela Emilia, pertenece a una generación de mujeres que no sonreían en las fotos. De hecho, en las poquísimas que mi abuela se hizo en vida, en todas aparece con el semblante serio, con cara como de resignación. Probablemente le tocó vivir en una época en la que la vida no estaba para muchas bromas y se le acabaron las risas.

Mamoune me recuerda a mi abuela. Como Mamoune, mi abuela siempre fue una abuela, y como correspondía a las abuelas entonces, era una mujer mayor en una época en la que al decir la palabra “viejo” no daba la sensación de ser descortés. Hoy en día no se puede decir, hay que decir “tercera edad”, como si fuera la cuarta dimensión. Es como si para tener una vejez como debe ser, uno tuviera que vivir una segunda juventud. Rejuvenecer o desaparecer, esa es la elección. Pero antes los viejos eran viejos. Y hoy a los viejos les toca sentirse jóvenes, lo que se valora es la edad que aparentamos, no la que tenemos, empeñados en ocultarla como una especie de guerra de los vivos. 

Obsesionados por borrar el tiempo anterior, los años que nos precedieron, la sociedad en la que vivimos se empeña a veces por apartar de la vista a los ancianos que siguen vivos porque nos recuerdan cuál será nuestro destino. Probablemente porque no queremos recordar que somos pequeños y frágiles cuerpos destinados a desaparecer. En ese trance olvidamos que envejecer es reducir las cosas a lo esencial, alcanzar la experiencia que nos permite saber cómo se encadenan los hechos y cómo se teje la trama sobre la que se desarrolla el presente. Porque envejecer es también alcanzar ese tiempo maravilloso de la vida en el que uno dice todo lo que piensa, piensa todo lo que dice y hace todo lo que cree. Porque al envejecer todo es presente y llegamos al momento de la vida en el que uno es más consciente que nunca que está vivo. 

Así es la vida. Pero es que, además, la vida está llena de oportunidades. Es lo que la nieta de Mamoune descubre en “La lectora de Jade” al compartir su vida con ella. Leerlo me ha dado nuevamente la oportunidad de subir el telón del pequeño teatro de seres amados y queridos que es la vida. Leerlo me ha permitido disfrutar de nuevo del espectáculo de los recuerdos. Leerlo ha hecho que mi abuela Emilia volviese hoy a estar conmigo.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Romaní Chavé Bulgaria en "Los Sonidos de la Biodiversidad"


La Fundación Caja Castellón invita a "Romaní Chavé Bulgaria". La genuina banda originaria de los Balcanes Orientales búlgaros llega a Castellón este viernes, 3 de mayo, para ofrecer un concierto de músicas gitanas tradicionales en el marco de “Los Sonidos de la Biodiversidad”, un ciclo de conciertos que nos ofrece la oportunidad de disfrutar de actuaciones de importantes artistas de la world music y otras músicas inspiradas en el sustrato tradicional.


La música gitana de los países balcánicos, es junto a otras músicas gitanas bien conocidas, una de las joyas del patrimonio musical de los pueblos gitanos y por extensión de nuestra cultura europea. Este peculiar acerbo cultural se dio a conocer, y se popularizó, gracias a las películas de Emir Kusturica o Tony Gatlif, y por los cada vez más asiduos conciertos de la llamada “gypsy world music”. De esta manera empezamos a conocer bandas extraordinarias como la Fanfarria Ciorcalia, la Taraf Haïdouks, Saban Bajramovic, la gran Ezma, o la más actual y la emergente Rona Hartner con su fusión de la música gitana con la electrónica.

Pero la música gitana de los Balcanes es eso y mucho más. En ella se aúnan diversos estilos e influencias, produciéndose una verdadera y genuina fusión entre Oriente y Occidente a través de siglos. Esa gran diversidad musical gitana respira un mismo sentimiento y unos lejanos orígenes comunes. Cada parte de los Balcanes tiene su propia música, como una muestra más de su originalidad y diversidad. La música gitana búlgara es en esencia balcánica y quizás sea de las más desconocidas. Es también diversa aunque la identifica su marcado acento oriental reconocible en sus ritmos, la daranbuka, por lo “arabesco” de su sonoridad y el uso de la escala. Son poco habituales los címbalos o las flautas de su vecina Rumanía, y los instrumentos protagonistas son quizás el clarinete y el acordeón. Y aunque tiene una evidente influencia turca y un innegable poso del folklore tradicional búlgaro mantiene en todo momento su tono singular, propio, genuino, gitano. 

Se trata de una música que refleja el legado cultural y a la vez el oficio en el que miles de familias ganan su vida de manera anónima y cotidiana. Destaca la extensa cantera de buenos músicos y sobre todo habilidosos instrumentistas que procuran seducir a un público dispar con un repertorio de gustos muy diverso, festivo y emotivo, así como la intensidad y rapidez que destaca en la interpretación. En cuanto a las voces gitanas, más genuinas entre las mujeres, acostumbran a ser más espontáneas y vocacionales. Sin embargo, y por costumbre en las bandas, son más habituales las voces masculinas de garganta curtida capaces de reproducir las cualidades interpretativas propias y distintas de los cantes gitanos. Estas voces muy intuitivas mantienen ecos lejanos que nos llegan desde una amplia tradición Oriental y están dotadas de una gran emotividad, raíz y fuerza. Una música "tierna y salvaje", tal y como lo es el pueblo gitano. 

La música gitana de los Balcanes sigue evolucionando dentro y fuera de sus fronteras gracias a la convivencia de esta música con otras tradiciones musicales y estilos. Modernidad y emigración marcan la pauta de esta evolución rica y quizás necesaria. Así está sucediendo en la actualidad en nuestro país con la aparición de grupos solventes y carismáticos como la Romaní Chavé. Y así continua el persistente mestizaje de los pueblos y sus músicas. 


La Romaní Chavé Bulgaria basa su repertorio en las composiciones típicas y habituales de los gitanos de su país, de las regiones más cercanas al Mar Negro. Las piezas que interpretan, a veces sin nombre, pertenecen a su rico folklore local y de grupo, que predominan sobre otras composiciones más estándar de la música gitana. En el repertorio abundan los ricos y coloristas “horos”, piezas que son requeridas en toda fiesta o evento de cierta importancia como pueda ser la compra de un nuevo coche.

Los “horos” son para bailar. Se bailan en círculo, efectuando un contra ritmo gracioso y un pavoneo sensual en el que participan gentes de todas las edades en plena calle. En estas fiestas los músicos se empeñan en elevar los ánimos de los participantes recurriendo a un sin fin de solos instrumentales y divertimentos. Las composiciones más emotivas, de cadencia lenta y suave, aunque con variados contrastes, nos muestran unas voces “rotas” y vibrantes que acentúan el sentimiento y la emoción. Los músicos gitanos, también en los Balcanes, han sabido adaptarse al gusto de su clientela sin renunciar, o mejor dicho poniendo en valor, su peculiar estilo musical y carácter propios. En el repertorio de la Romaní Chavé Bulgaria se incluyen también algunos temas de la música gitana de Serbia, Macedonia o Rumania con las que comparten su tipicidad balcánica. Interpretan también temas propios como “Txiricló pandó”, “Rap Romaní Chavé”, “Bari Hispania” o la instrumental “Catalunya”.



El concierto, organizado en colaboración con la Universitat Jaume I de Castellón, tendrá lugar el próximo viernes, 3 de mayo, a las 20:00 horas, en el Paranimf de la UJI. El precio de entrada es de cuatro euros.

Cuestión de talento


Una amiga me ha llamado esta mañana. No tiene dinero en su cuenta, se ha quedado en números rojos, por lo le han cortado la luz de su oficina por impago. Ha empezado lamentándose de que, a pesar de que trabaja de sol a sol y la mayor parte de los días incluso en horas de luna, los pagos tardan meses en llegar. Total, que se ha quedado sin liquidez. No puede más. En ese momento se ha puesto a llorar y no ha podido evitar contarme que uno de sus clientes, que le adeuda diez veces lo que a ella le reclama ahora el banco, acaba de colgar en el Facebook las fotos de sus últimas, y recién acabadas vacaciones en un velero. Y mi amiga, que es trabajadora como el que más y su trabajo es brillante como el mejor, no puede entender cómo es posible verse en semejante disyuntiva, porque si el mundo no girase, como de hecho lo hace, al revés, la que ahora debiera estar de vacaciones es ella y no el moroso. 

Es curioso. A través de los tiempos el talento ha sido el tesoro más valorado y admirado, dando muchas veces la sensación de que quien lo ha logrado desarrollar ha pasado del “casi nada” al “casi todo”. Es cierto que todo el mundo posee algún tipo de talento, pero desgraciadamente solo algunos logran hacerlo brillar. Y, aunque muchos saben que lo tienen, son pocos los que lo acaban por desarrollar, y lo que es aún peor, la gran mayoría nunca sabrán el bien que escondían dentro de sí mismos. Es lo que afirmaba el profesor Fernando Alberca hace pocos días en la Fundación Caja Castellón. Y añadía un detalle que ahora se revela de vital importancia, y es que quienes hacen brillar su talento lo aprovechan para su felicidad y la de los otros, porque todos necesitamos los talentos de los demás. Así nuestra vida se facilita, se “descomplica” y se enriquece. Pero está claro que para que así sea todos son los que deben triunfar y no solo unos a costa de otros. Porque la realidad es que en demasiadas ocasiones el aparente talento de algunos lo es a costa de machacar a los demás. 

Mientras, mi amiga se anima con el consabido argumento de que la vida acabará por poner a cada uno en su lugar. Curiosa manera de contentarse, ya que el mundo está lleno de ejemplos que demuestran que es difícil que esta máxima se cumpla. Esa es la tristeza que subyace en esta historia. Como también nos recordaba el profesor Alberca, no hay cosa más triste en la vida que el esfuerzo malgastado. Si tanto talento, si tantas energías invertidas en construir algo no encuentran cómo propagarse ni difundirse con éxito, al final todo acaba oculto, apagado, menguado hasta acabar desapareciendo por completo, destruido funcionalmente. Lo dicho, que te acaba tocando cerrar el chiringuito mientras cuatro mediocres campan a sus anchas con su pretendida pátina de éxito. Y eso si que es un triste consuelo.