martes, 29 de octubre de 2013

Del bolígrafo de gel verde a lo que encontré bajo el sofá


No suele ser lo más habitual, pero a veces pasa. Una película con final feliz. Es lo que le ocurrió a Eloy Moreno, un informático de Castellón que se convirtió en novelista de éxito y en mucho más que un fenómeno editorial, porque con su primera novela El bolígrafo de gel verde logró invertir el orden de las cosas. Fue la editorial la que le llamó a él, y la que compartió su éxito con la ayuda, eso sí, de las redes sociales en Internet. 

Con El bolígrafo de gel verde nos demostró que su caso no es como el de la mayoría de la gente que se refugia en las circunstancias cotidianas de la vida para justificarse y no luchar por aquello en lo que soñaron. El éxito de Eloy no es el resultado de una oportunidad inesperada, es la consecuencia de un largo camino afortunadamente ya recorrido que se remonta a una tarde de 2006 en la que decidió sentarse frente al ordenador con la idea fija de escribir la historia del día a día que a él le hubiese gustado leer. Tras dos años de trabajo, a mediados de 2009, con la novela ya terminada decidió gestionarse su propia edición y salir a vender el libro de puerta en puerta. Pero, finalmente, tras demostrar durante casi un año el espacio que su libro había sabido ganarse, Facebook hizo el resto, y gracias a las opiniones de los lectores la novela llegó a oídas de la editorial Espasa que decidió publicarla a nivel nacional y logró convertirlo en uno de los 'autores revelación' de la temporada. 

Ahora acaba de publicar su segunda novela Lo que encontré bajo el sofá, una historia para la que Eloy Moreno ha necesitado 'levantar' los tejados de las casas de Toledo. Así, al igual que un gato, ha podido mirar hacia el interior y observar. De ese modo nos permite ver sin juzgar lo que todo el mundo calla; reflexionar sobre el dilema que nos plantea lo que queremos hacer frente a lo que finalmente es correcto; los secretos, en definitiva, que sólo uno mismo sabe o incluso, de los que ni uno mismo conoce. Porque, ¿qué ocurre al mover un sofá?, ¿y al mover una vida? Quizás en ambos casos encuentres algo parecido: objetos –o personas- que ya habías olvidado, un calcetín que se quedó sin pareja o una pareja que se quedó a la espera, esquirlas de otra vida… O uno de esos secretos que creías enterrado para siempre y que te obliga a pronunciar la frase que lo cambia todo: «tenemos que hablar.». 

Pero además “Lo que encontré bajo el sofá” es la oportunidad de Eloy Moreno para revalidarse como autor con mayúsculas, en la que demuestra que ha emprendido un camino literario que va hacia adelante. Por eso la Fundación Caja Castellón abre las puertas de la Sala San Miguel la tarde del miércoles, 29 de octubre, a las 19,30 horas, para comprobar con los lectores que la aventura de Eloy Moreno de aventura ya no tiene nada, que se ha convertido en una trayectoria literaria que no ha hecho más que empezar.


martes, 22 de octubre de 2013

Besos de arena


La trayectoria profesional de la periodista Reyes Monforte, reconocida por su trabajo en la radio, donde ha dirigido y presentado diversos programas durante quince años , además de por su colaboración en televisión como colaboradora y guionista, dio un giro con su primer libro, “Un burka por amor”, que se convirtió en un best seller que alcanzó 48 ediciones y cuya adaptación a la televisión en una miniserie fue seguida por más de cuatro millones de espectadores. Tanto esta como sus posteriores novelas, “Amor cruel” o “La rosa escondida”, han sido traducidas a varios idiomas y han confirmado a Reyes Monforte como una de las autoras más importantes del momento. 

Ahora llega a la capital de la plana invitada por la Fundación Caja Castellón para presentar su quinta novela “Besos de arena” en el ciclo de charlas-coloquio “Femenino Singular”. Bajo la máxima “Somos lo que somos por nuestro pasado. Nunca podrás olvidar de dónde has salido, nunca podrás cambiar eso”, se adentra en el pasado de Laia, una joven saharaui a través de una aventura apasionante cargada de romanticismo y secretos inconfesables. Laia ha empezado una vida nueva en España: va a estudiar una carrera, planea irse a vivir con su novio y su familia de acogida la quiere y la apoya. Sin embargo, su felicidad se ve empañada por el terrible peso de los recuerdos pues nadie conoce el oscuro secreto que consiguió dejar atrás entre las jaimas del campamento de Dajla. Y ahora ese pasado ha vuelto para reclamarla. 

Una aventura apasionante cargada de romanticismo, secretos inconfesables, amenazas, injusticias históricas y la impactante denuncia de una realidad enmascarada que nos traslada al corazón del Sahara. Porque “Besos de Arena” nos habla de su presente pero también se hace eco de su pasado reciente. Y lo hace ofreciéndonos una porción de historia. Por un lado Reyes Monforte nos habla del Sahara español, de lo que vivieron allí muchos españoles que emigraron a la zona buscando prosperidad y una salida a la opresión del franquismo. Como Carlos uno de los protagonistas, que llegaron a la ciudad de Dajla, conocida en aquella época como Villa Cisneros, que constituía una colonia española y que fue reclamada por Marruecos a través de la Marcha Verde en 1975. 

Y por otro lado nos hace un retrato del momento actual, en el que las condiciones de vida en los campos de refugiados siguen siendo muy precarias. El agua contaminada, la escasez de alimentos, las condiciones de vida extremas, trabajo duro todo el día bajo un sol abrasador, falta de escolaridad ni posibilidad de disfrutar de la infancia, la desnutrición de niños, la anemia o las enfermedades que auguran una tasa de vida de no más de 53 años dependiendo de la ayuda internacional para subsistir nos ofrecen un acercamiento a la vida de los campamentos, así como la situación de sus habitantes. Conoceremos las jaimas en las que viven, las supersticiones, tradiciones, las costumbres y usos nupciales, la henna pintada en la piel formando un exótico mosaico y la existencia de las hartanis, las mujeres de raza negra que por tradición eran vendidas a saharauis blancos como esclavas. Una figura que actualmente existe y que sufren miles de mujeres en Mauritania. 

"Sabemos poco sobre la presencia española en aquellas tierras y sobre el hecho de que, 40 años más tarde, miles de personas viven en campos de refugiados", recuerda la autora. "Realmente eran españoles pero esa parte de nuestra historia no la tenemos muy clara” a pesar de que “estamos mucho más cerca de lo que pensamos". “La vida en el Sahara es como un enorme reloj de arena: el tiempo pasa y el reloj de arena se va vaciando de esa misma arena del desierto”. Ha llegado el momento de que “alguien dé la vuelta al reloj y les permita seguir avanzando". 

Será el miércoles, 23 de octubre, 19.30 horas´en el salón de actos del Edificio Hucha de la Fundación Caja Castellón en el marco del ciclo de charlas-coloquio “Femenino Singular”.

 

domingo, 13 de octubre de 2013

Be water my friend


Vivimos los comienzos de la segunda década del siglo XXI en un clima de visceralidad, de tensión, de irascibilidad y de desencuentro entre las personas. Nos cuesta a todos aprender que, aunque seamos firmes a la hora de defender nuestros derechos, hemos olvidado que son las buenas formas para con los demás lo que realmente crea el mejor caldo de cultivo para una buena comunicación, para dialogar y negociar con esperanza de éxito, además de favorecer pactos mutuamente beneficiosos y gratificantes y de hacernos la vida más agradable a unos y a otros; de modo que evitemos abrir heridas y hagamos que los golpes de la vida o de la maldad no nos hagan mella.

Lo recuerda el psicólogo, pedagogo y escritor Bernabé Tierno en su último libro "Kárate mental". E insiste que en el momento en el que nos encontramos es imprescindible abandonar las formas primarias, viscerales y agresivas que causan tanto dolor a los demás para recuperar la empatía y la comprensión en la formas. Es necesario pues, añade, aprender a olvidar las injurias, a despreciar las calumnias y a no dejarse dominar por la cólera, que es un tipo de demencia pasajera que nos hace perder el control de nosotros mismos y nos deja a merced de quien nos hace encolerizar, de quien nos desequilibra. Es fundamental aprender cada día, remarca, que la conquista y el dominio de uno mismo son la mayor de las victorias, la que de verdad permite hacernos cargo de cualquier situación conflictiva y ejercer verdadero control sobre el contrario y sobre las circunstancias.

Por extraño que pueda parecer la discreción y el tacto en las palabras valen más que toda la elocuencia; que enfadarse y encolerizarse solo nos genera problemas y que quien camina por la vida teniendo como aliada a la concordia, buscando el bien del otro, consigue convertirse en el primer beneficiado. Sin embargo, quien fomenta la discordia y hace daño a los demás se convierte en su peor enemigo. Al final, la sabiduría auténtica es moderación, paz interior, alegría, humildad, buen humor, adaptabilidad, autocontrol, responsabilidad y felicidad. Pero, antes de todo esto, es necesaria una profunda formación en sabiduría esencial, en inteligencia emocional y habilidades para gestionar a las personas tóxicas y las situaciones problemáticas.

El miércoles, 16 de octubre, a las 19,30 horas el psicólogo, pedagogo y escritor Bernabé Tierno vuelve a la Fundación Caja Castellón para ofrecernos la llave maestra para hacer frente a las situaciones que nos desestabilizan. Inspirándose en el arte marcial más célebre de Japón nos plantea soluciones rápidas y directas para desarrollar estrategias como el poder de la proactividad, el valor de la empatía radical, las claves para entrenar la resistencia frente a los problemas y llaves mentales para salir airosos de cualquier golpe de la vida.

Como afirma el autor, quien se enfrenta con las manos abiertas y vacías, nunca esconde nada. Bernabé Tierno intenta instaurar la necesidad de que hoy en día son necesarias formas más inteligentes de actuar ante la vida, y el kárate mental se basa en demostrar que, sin el uso de ningún tipo de violencia y a través de la potenciación de lo mejor del otro, conseguimos mejorar sus aspectos negativos.
 

domingo, 6 de octubre de 2013

El rey de la casa


De joven, cuando hacía algo que pudiese ser motivo de castigo, no me preocupaba tanto lo que hubiese hecho mal como lo hacía la mirada que sabía que mi padre me 'echaría' encima al enterarse. Nunca temí que me diese ni una bofetada. Me daba 'miradas'. Y eso era lo peor que podía pasarme. Si acudía a él con quejas sabía que daría por supuesto que no tenía nunca la razón y que de recibir un castigo injusto más valía no quejarme, porque lo único que podía conseguir era que, por si acaso, mi padre me diese ración doble de 'mirada'. Luego ya vendrían las aclaraciones. 

Recuerdo un día de excursión del colegio a las grutas de San José en La Vall d'Uixó. Cuando el profesor dijo que no metiésemos las manos en el agua porque nos electrocutaríamos me faltó tiempo para comprobarlo al sentarme en la barca. Al oír el chapoteo el profesor dijo que se levantase el infractor. En solidaridad conmigo, todos mis compañeros se levantaron también para que a nadie le cayese el castigo. Pero nuestro profesor no se dio por satisfecho y dijo que al final del recorrido la iba a pagar el que hubiese sido. No recuerdo nada de la cueva porque me pasé toda la excursión pensando en la 'mirada' que me iba a dar mi padre al enterarse. Así que, cuando al final confesé y mi profesor dijo que no volviese a hacerlo más, no pude evitar preguntarle “¿entonces no me va a expulsar?”. Al responder que no le dije “pues muchísimas gracias”. Mis compañeros alucinaban, pero yo respiraba aliviado porque me acababa de ahorrar una buena 'mirada'.

Por contra, mi padre, que sabía que era el más goloso en cien kilómetros a la redonda tenía un sistema de recompensas acumulativas por puntos que se canjeaban en forma de pasteles. Era su particular manera de motivarme a ser 'civilizado'. Si al entrar en un ascensor cedía el paso a los adultos, si saludaba a los demás, si aguantaba en una cola sin montar follón, si ante los desconocidos me socializaba y no me comportaba según él como un 'orso'... eran dos, tres, cuatro... puntos. Y al final, tras muchos puntos, tarta. 

Y ahora vuelvo a lo de siempre. Cuando en las actividades infantiles veo a estos niños 'asilvestrados' que con la aquiescencia de sus padres se saltan a la torera las más elementales normas de civismo porque sus progenitores creen que educar es satisfacer todos los deseos de su hijo por encima de cualquier otra cosa, no me queda otra que valorar la memoria del trabajo que mi padre hizo conmigo. Pero eso sí, mi padre siempre fue mi padre. Nunca un colega.

martes, 1 de octubre de 2013

Green Planet: una aventura Eco-galáctica en la Fundación Caja Castellón


La Fundación Caja Castellón retoma la temporada del ciclo Cuencuentahucha de espectáculos de artes escénicas para jóvenes, que en esta ocasión programa Green Planet, un montaje ecológico, futurista y de teatro negro, en el que la compañía valenciana de marionetas Teatre Buffo anima a imaginar otros mundos posibles con el objetivo de conocer, respetar y disfrutar de nuestro entorno a través de esta historia de sensibilización medioambiental.

El espectáculo está programado para este viernes, 4 de octubre, a partir de las 18.30 horas, en la Sala Bancaja San Miguel, que abre sus puertas por primera vez a este tipo de espectáculos, que hasta ahora siempre se habían programado en el Edificio Hucha de Castellón y que permite albergar montajes de mayor formato y visualmente más atractivos para el público joven. La representación, que tiene una duración de 55 minutos, es gratuita y exclusivamente para público infantil a partir de cuatro años hasta completar aforo. 



Empar Claramunt y Teatre Buffo

Licenciada en Filología Moderna en 1975, Empar Claramunt inició diez años después su formación de marionetista con Maria Signorelli, para trabajar dedesde 1987 con Philippe Genty en el Instituto del Teatro de Barcelona, y con Peter Suman en el Instituto Internacional de la Marionnette de Charleville-Mézièrs a partir de 1991.

Teatre Buffo nace en 1983 como resultado de una experiencia pedagógica de enseñanza de la lengua italiana dirigida por Empar Claramunt en el Centro G. Leopardi de Valencia. Durante más de 20 años ha desarrollado una línea de innovación temática y técnica (guante, bunraku, títeres de mesa, pupi, maniquís rodantes y objetos) para el mundo de la marioneta, que ha cristalizado en numerosos montajes donde ha amalgamado el teatro de títeres con otras artes escénicas (clown, danza contemporánea y narración oral). Algunos de sus más emblemáticos espectáculos son: “Malasort” (1990), "DZ 3000" (1993) y “¡Viva Rodari!” (2004).

En la vertiente pedagógica ha realizado diversas experiencias con personas afectadas por el Síndrome de Down y con alumnado de Primaria y Secundaria. Desde 1994 inició la tarea de formación al profesorado con “Nuevas Técnicas del Teatro de Títeres Aplicadas al Currículum Escolar”, Jornadas Didácticas de la Lengua de la Conselleria de Educación y Cultura, el Primer Máster de Pedagogía del Teatro en la Educación en la Universidad Valencia y proyectos municipales de diversa índole. Por otro lado, en la vertiente social inició, con su apuesta de "Cuentos en Femenino Plural", la labor de hacer visible a mujeres de todas las edades y condición una serie de problemas comunes.

Además, ha publicado en valenciano, junto a Karmen G. Corberan, “El gosset poliglota” en la editorial Brosquil y ha propiciado El Marionetari, una asociación de amigos y amigas de la marioneta y otras artes, un espacio para la difusión i dignificación de este arte en la ciudad de Valencia.

Y ahora Empar Claramunt vuelve a Castellón para narrar y escenificar una historia eco-galáctica con diferentes tipos de títeres. Una aventura que Teatre Buffo estrena este temporada 2013-2014 y que aterriza en Castellón de la mano de la Fundación Caja Castellón.